Spanish poem
- II -
Mil veces digo, entre los brazos puesto de Galatea, que es más que el sol hermosa; luego ella en dulce vista desdeñosa, me dice: «Tirse mío, no digas esto »
Yo le quiero jurar, y ella de presto, toda encendida en un color de rosa, con un beso me impide, y presurosa busca tapar mi boca con su gesto.
Hágole blanda fuerza por soltarme, y ella me aprieta más, y dice luego: «No lo jures, mi bien; que yo te creo »
Con esto de tal fuerza a encadenarme viene, que amor, presente al dulce juego, hace que cumpla en todo su deseo