Spanish poem
El ladrón
Mientras la virgen rústica dormía cercano el lecho a la ventana abierta, y su hermosura, a la penumbra incierta, un cisne en un remanso parecía:
yo, que la contemplaba y que sentía toda la sangre de mi sed despierta, estuve a punto de gritar: «- ¡Alerta!», cuando pasó un ladrón la celosía
Yo le vi penetrar por la ventana; vile llegarse, de cautelas lleno, al lecho de la virgen aldeana
¡Era un rayo de luna que sereno, besó su casta desnudez pagana, tembló de amor y se durmió en su seno!