Spanish poem
Siete verdades
by Juan Cristóbal Nápoles Fajardo
A todo literato que es plagiario, opino que lo zurren como a un quinto, y el ministro que juegue al par y pinto, suele luego jugar lo del Erario.
La cabeza de todo secretario viene a ser un confuso laberinto, y abogado que toma vino tinto, vende luego su cliente a su contrario
Una mujer coqueta es una arpía, y es un ruin badulaque, es un bolonio, el que encomia su vil coquetería.
Y llevar una suegra al matrimonio, que nos muela de noche y todo el día, es llevar por los cuernos al demonio.