Spanish poem
A mi madre
by Julio Flores Roa (1867–1923)
Todavía el dolor ara su frente Se entristecen sus ojos todavía Sus ojos, ay, donde también el día radió como en las cumbres del oriente
Huyen las tempestades de mi mente cuando los dedos de su mano fría se hunden temblando en la melena mía y amorosos la erizan blandamente
Ella es el astro de mi noche eterna su limpia luz en mi interior se expande como lampo de sol en la caverna.
Yo la adoro, la adoro sin medida, con un amor como ninguno grande Grande, a pesar de que me dio la vida!