Spanish poem
¡Oh muerte!
by Julio Flores Roa (1867–1923)
Amad la muerte, amadla Ella procura el supremo descanso, ella nos guía en el camino del silencio, es fría pero buena; ella mata la amargura
Ella es la maga de la sombra es pura y eterna y todos la llamáis impía ¿Por qué? ¿Porque nos besa en la agonía, y un tálamo nos da en la sepultura?
La Muerte es la ceniza de la llama; es el «no ser» de lo que vibra; muda ante el placer o el infortunio, ama.
El sueño, matador de los dolores; la calma, que del daño nos escuda, y la tierra que es madre de las flores.