Spanish poem
II
by Mercedes de Velilla Rodríguez
De la Virtud, y del deber el ruego halló tu corazón débil y frío; más de liviano amor el desvarío le encontró, por tu mal, esclavo ciego
Y recibes con ira y con despego al débil ser que acusa tu extravío, y lo desprendes de tu pecho impío, y al ignorado azar lo arrojas luego
Para olvidar cuanto el honor merece invocaste ese amor, y hoy no te grita que es vida de tu vida el que perece
La clemencia de Dios, aunque infinita, ante culpa tan vil desaparece: para ti no hay perdón, estás maldita.