Spanish poem
Soneto
Morir ¡ay Dios! cuando en el noble foro la Justicia sus palmas te ofrecía, y a tu elocuencia varonil abría la ley severa su inmortal tesoro
Y cuando el crimen vergonzoso lloro tu poderosa voz verte hacía, y la hollada inocencia sonreía al recobrar por ti su alto decoro
Abrasaba tu rápida existencia sed de justicia, sed devoradora; y ¡oh inescrutable y santa Providencia!
Hoy el sol de Justicia eterno dora el cielo para ti, y a su presencia tu alma feliz estática le adora