Spanish poem
A Celia el día de su partida
Brilla fúlgido el sol: la brisa errante bebe extasiada el néctar de las flores, y bañada la atmósfera en colores semeja un mar de luz terso y brillante
El arroyo gentil, puro y sonante, refleja en su cristal tantos primores, y el canto de los libres ruiseñores mágico se oye resonar distante
Todo es placer y amor, todo armonía, mientras mi corazón deshecho en llanto entona melancólica elegía;
pues nada calma su inmortal quebranto al recordar ¡oh dulce prenda mía! que tras tu ausencia volará mi encanto.