Spanish poem
Nada
by Antonio Plaza (1830–1882)
Nadaba entre la nada Sin empeño a la vida, que es nada, de improviso vine a soñar que soy; porque Dios quiso entre la nada levanta un sueño
Dios, que es el Todo y de la nada es dueño, me hace un mundo soñar, porque es preciso; Él siendo Dios, de nada un paraíso formó, nadando en eternal ensueño
¿Qué importa que la nada confundida vuelva a nadar, al fin, está soñada vil existencia que la nada olvida,
nada fatal de la que fue sacada? ¿Qué tiene esta ilusión que llaman vida? Nada en su origen ¿ Y en su extremo? ¡Nada!