Spanish poem
Gente de pluma
¡Oh, adorable gorrión! ¡Oh compañero cuánto a mí te pareces y asemejas! Habitamos los dos las mismas tejas: yo un sotabanco, tú bajo el alero.
Apenas brilla el resplandor primero, cantando alegre tu refugio dejas; yo también, al sentir que ya te alejas, de mi augusta mansión parto ligero.
Juntos salimos a buscar la vida; tú el puñado de rubios cereales, yo, la media peseta consabida.
Mas aquí se divorcian nuestros males; tú encuentras casi siempre la comida, pero yo pocas veces los dos reales.