Spanish poem
Comentando a Argensola
De siglo en siglo el lastimero grito de la conciencia universal resuena: ¿por qué tantos delitos sin condena? ¿por qué tantos suplicios sin delito?
Vano clamor, se apaga en lo infinito como el fragor del piélago en la arena; nada responde a la razón serena la ciencia nueva o el vetusto Mito
Y en tanto que el espíritu en la muda inmensidad del ideal explora y busca y busca el centro de las almas,
se mece, antorcha sepulcral, la Duda sobre el abismo que a la par devora manos inicuas y triunfantes palmas