Spanish poem
Samaritana
Libre soy; mas dichoso cambiaría esta mi libertad por tus cadenas ¡Oh, de tus manos dulces y morenas la adorable y eterna tiranía!
Si yo tu esclavo fuese, te daría todas mis horas, de tu imagen llenas, toda la ardiente sangre de mis venas y si pidiese más más todavía
Samaritana: el agua que yo quiero entre las rosas de tus labios mana, y es Dios el que te puso en mi sendero.
Ayer te amé; hoy te adoro; y si mañana ves que, sediento de tu amor, me muero, ¿me darás de beber, Samaritana?