Spanish poem
Soneto
¡Dichoso el hombre que, sensible y tierno, en la heredad de su familia espera poder sembrar el grano en primavera y recoger el fruto en el invierno!
¡Dichoso aquel que con placer interno, celebrando una boda placentera, elige por esposa y compañera una vecina del hogar paterno!
¡Mas, ay, del triste quien la fiebre abrasa y en tierra extraña suspirando siente que muere el alma en eternal desmayo!
¡Oh, transportarme a mi paterna casa y allí dejadme calentar la frente del sol de Cuba al abrasante rayo!