Spanish poem
HORA CÁLIDA
by Fernando María Guerrero (1873–1929)
¡Oh calor de la siesta filipina, calor de corazón, calor de fragua, en que hierve en la copa cristalina, con temblores estuosos, hasta el agua! Una suave molicie que alucina irrumpe en nuestra carne, y la cabeza, como agobiada de sopor, se inclina florecida de rosas de pereza. Hay como una decadencia en las pupilas húmedas de pasión; y mientras fiera la luz solar sobre las cosas arde, beben las almas graves y tranquilas el vino del ensueño y la quimera en el cálido vaso de la tarde.