Spanish poem
Interrogante
Hamlet, mi príncipe enlutado que en tu Elsinor viste una vez la airada sombra de tu padre sobre una almena aparecer; que viste sobre el lago pérfido flotar en fúnebre vaivén el cuerpo inánime de Ofelia, y que exploraste lo que fue, el grave enigma de la tumba, el cómo, el cuándo y el porqué en la amarilla calavera de Yorick, el bufón del rey; dime qué existe para el hombre después del último después... Y oigo tu voz que me responde: —Morir, dormir..., soñar tal vez. Yo estoy aún entre las rosas más fragantes, pero a mis pies se alarga ya, como un presagio, la fosca sombra de un ciprés... Oigo a lo lejos las campanas tristes del Angelus tañer, y me invade, trágicamente el frío del anochecer... Por eso, mi príncipe rubio, te interrogo con avidez: dime qué existe para el hombre después del último después... y oigo tu voz que me responde: —Morir, dormir..., soñar tal vez.