Spanish poem
El asedio
by Emilio Bobadilla (1862–1921)
Sus enormes proyectiles los germánicos morteros — tempestad de fuego y plomo— calculadamente lanzan, y entre llamas y derrumbes y quejidos lastimeros impertérritas las tropas, vomitando hierro, avanzan.
Por las calles, cual torrente de la cumbre, se derraman en tropel niños y viejos, dando voces de honda angustia; unos lloran y a sus madres sollozantes otros llaman, — espasmódicos los ojos y la faz verdosa y mustia —.
Al retumbo del cañón el aire tiembla crispativo; todo es ruido, confusión, desastre, lágrimas y ruina. Es milagro el que al través de tanto estrago queda vivo.
En un cielo azul rutilan las estrellas misteriosas; —es la hora del ensueño, de la calma vespertina...— ¡Qué ridículas parecen— y son tristes— nuestras cosas!
Bayona, Octubre, 1914.