Spanish poem
Tout Passe!
by Emilio Bobadilla (1862–1921)
Pasará la tormenta —¿qué no pasa a la postre?— El cañón será bronce que convoque a los fieles, y aquel que los anhelos de reposo no arrostre, beberá en cáliz negro de odio, negras hieles...
En el cielo a las nubes eléctricas los cirros sucederán; las flores a los cardos huraños: y ya no habrá en la sombra hipócritas esbirros cazando al inocente con pérfidos amaños.
La casa derruída por el cañón aleve, el bosque calcinado, la huerta sin legumbres, recobrarán su pristino color y su relieve,
y el arado su surco irá abriendo entre cráneos, —anónimas reliquias de locas muchedumbres— ¡héroes que fueron ídolos de sus contemporáneos!
1918.