Spanish poem
Porque Hasta Mí Llegaste Silenciosa
Porque hasta mí llegaste silenciosa, la ardiente exaltación de mi elocuencia derrotó la glacial indiferencia que mostrabas, altiva y desdeñosa. Volviste a ser la de antes. Misteriosa, como un rojo clavel tu confidencia reventó en una amable delincuencia con no sé qué pasión pecaminosa. Claudicó gentilmente tu arrogancia y al beber el locuaz vino de Francia, ¡Oh, las uvas doradas y fecundas! Una aurora tiñó tu faz de armiño, ¡Y hubo en la jaula azul de tu corpiño un temblor de palomas moribundas!