Spanish poem
Los Mozos De Monleón (Ledesma, Cancionero Salmantino)
Los mozos de Monleón se fueron a arar temprano, ay, ay, para ir a la corrida, y remudar con despacio, ay, ay. Al hijo de la "Velluda", el remudo no le han dado, ay, ay. —Al toro tengo que ir aunque vaya de prestado, ay, ay. Permita Dios, si lo encuentras, que te traigan en un carro, las albarcas y el sombrero de los siniestros colgando. Se cogen los garrochones, se van las navas abajo, preguntando por el toro, y el toro ya está encerrado. A la mitad del camino, al mayoral se encontraron, —Muchachos que vais al toro: mirad que el toro es muy malo, que la leche que mamó se la di yo por mi mano. Se presentan en la plaza cuatro mozos muy gallardos, ay, ay. Manuel Sánchez llamó al toro; nunca lo hubiera llamado, ay, ay, por el pico de una albarca toda la plaza arrastrando; ay, ay. Cuando el toro lo dejó, ya lo ha dejado sangrando, ay, ay. —Amigos, que yo me muero; amigos, yo estoy muy malo; tres pañuelos tengo dentro y este que meto son cuatro. —Que llamen al confesor, pa que venga a confesarlo. Cuando el confesor llegaba Manuel Sánchez ha expirado. Al rico de Monleón le piden los bues y el carro, ay, ay, pa llevar a Manuel Sánchez, que el torito lo ha matado. ay, ay. A la puerta de la "Velluda" arrecularon el carro, ay, ay. —Aquí tenéis, vuestro hijo como lo habéis demandado. ay, ay.
para ir a la corrida, y remudar con despacio, ay, ay. Al hijo de la "Velluda", el remudo no le han dado, ay, ay. —Al toro tengo que ir aunque vaya de prestado, ay, ay. Permita Dios, si lo encuentras, que te traigan en un carro, las albarcas y el sombrero de los siniestros colgando. Se cogen los garrochones, se van las navas abajo, preguntando por el toro, y el toro ya está encerrado. A la mitad del camino, al mayoral se encontraron, —Muchachos que vais al toro: mirad que el toro es muy malo, que la leche que mamó se la di yo por mi mano. Se presentan en la plaza cuatro mozos muy gallardos, ay, ay. Manuel Sánchez llamó al toro; nunca lo hubiera llamado, ay, ay, por el pico de una albarca toda la plaza arrastrando; ay, ay. Cuando el toro lo dejó, ya lo ha dejado sangrando, ay, ay. —Amigos, que yo me muero; amigos, yo estoy muy malo; tres pañuelos tengo dentro y este que meto son cuatro. —Que llamen al confesor, pa que venga a confesarlo. Cuando el confesor llegaba Manuel Sánchez ha expirado. Al rico de Monleón le piden los bues y el carro, ay, ay, pa llevar a Manuel Sánchez, que el torito lo ha matado. ay, ay. A la puerta de la "Velluda" arrecularon el carro, ay, ay. —Aquí tenéis, vuestro hijo como lo habéis demandado. ay, ay.
Al hijo de la "Velluda", el remudo no le han dado, ay, ay. —Al toro tengo que ir aunque vaya de prestado, ay, ay. Permita Dios, si lo encuentras, que te traigan en un carro, las albarcas y el sombrero de los siniestros colgando. Se cogen los garrochones, se van las navas abajo, preguntando por el toro, y el toro ya está encerrado. A la mitad del camino, al mayoral se encontraron, —Muchachos que vais al toro: mirad que el toro es muy malo, que la leche que mamó se la di yo por mi mano. Se presentan en la plaza cuatro mozos muy gallardos, ay, ay. Manuel Sánchez llamó al toro; nunca lo hubiera llamado, ay, ay, por el pico de una albarca toda la plaza arrastrando; ay, ay. Cuando el toro lo dejó, ya lo ha dejado sangrando, ay, ay. —Amigos, que yo me muero; amigos, yo estoy muy malo; tres pañuelos tengo dentro y este que meto son cuatro. —Que llamen al confesor, pa que venga a confesarlo. Cuando el confesor llegaba Manuel Sánchez ha expirado. Al rico de Monleón le piden los bues y el carro, ay, ay, pa llevar a Manuel Sánchez, que el torito lo ha matado. ay, ay. A la puerta de la "Velluda" arrecularon el carro, ay, ay. —Aquí tenéis, vuestro hijo como lo habéis demandado. ay, ay.
—Al toro tengo que ir aunque vaya de prestado, ay, ay. Permita Dios, si lo encuentras, que te traigan en un carro, las albarcas y el sombrero de los siniestros colgando. Se cogen los garrochones, se van las navas abajo, preguntando por el toro, y el toro ya está encerrado. A la mitad del camino, al mayoral se encontraron, —Muchachos que vais al toro: mirad que el toro es muy malo, que la leche que mamó se la di yo por mi mano. Se presentan en la plaza cuatro mozos muy gallardos, ay, ay. Manuel Sánchez llamó al toro; nunca lo hubiera llamado, ay, ay, por el pico de una albarca toda la plaza arrastrando; ay, ay. Cuando el toro lo dejó, ya lo ha dejado sangrando, ay, ay. —Amigos, que yo me muero; amigos, yo estoy muy malo; tres pañuelos tengo dentro y este que meto son cuatro. —Que llamen al confesor, pa que venga a confesarlo. Cuando el confesor llegaba Manuel Sánchez ha expirado. Al rico de Monleón le piden los bues y el carro, ay, ay, pa llevar a Manuel Sánchez, que el torito lo ha matado. ay, ay. A la puerta de la "Velluda" arrecularon el carro, ay, ay. —Aquí tenéis, vuestro hijo como lo habéis demandado. ay, ay.
Permita Dios, si lo encuentras, que te traigan en un carro, las albarcas y el sombrero de los siniestros colgando. Se cogen los garrochones, se van las navas abajo, preguntando por el toro, y el toro ya está encerrado. A la mitad del camino, al mayoral se encontraron, —Muchachos que vais al toro: mirad que el toro es muy malo, que la leche que mamó se la di yo por mi mano. Se presentan en la plaza cuatro mozos muy gallardos, ay, ay. Manuel Sánchez llamó al toro; nunca lo hubiera llamado, ay, ay, por el pico de una albarca toda la plaza arrastrando; ay, ay. Cuando el toro lo dejó, ya lo ha dejado sangrando, ay, ay. —Amigos, que yo me muero; amigos, yo estoy muy malo; tres pañuelos tengo dentro y este que meto son cuatro. —Que llamen al confesor, pa que venga a confesarlo. Cuando el confesor llegaba Manuel Sánchez ha expirado. Al rico de Monleón le piden los bues y el carro, ay, ay, pa llevar a Manuel Sánchez, que el torito lo ha matado. ay, ay. A la puerta de la "Velluda" arrecularon el carro, ay, ay. —Aquí tenéis, vuestro hijo como lo habéis demandado. ay, ay.
Se presentan en la plaza cuatro mozos muy gallardos, ay, ay. Manuel Sánchez llamó al toro; nunca lo hubiera llamado, ay, ay, por el pico de una albarca toda la plaza arrastrando; ay, ay. Cuando el toro lo dejó, ya lo ha dejado sangrando, ay, ay. —Amigos, que yo me muero; amigos, yo estoy muy malo; tres pañuelos tengo dentro y este que meto son cuatro. —Que llamen al confesor, pa que venga a confesarlo. Cuando el confesor llegaba Manuel Sánchez ha expirado. Al rico de Monleón le piden los bues y el carro, ay, ay, pa llevar a Manuel Sánchez, que el torito lo ha matado. ay, ay. A la puerta de la "Velluda" arrecularon el carro, ay, ay. —Aquí tenéis, vuestro hijo como lo habéis demandado. ay, ay.
Manuel Sánchez llamó al toro; nunca lo hubiera llamado, ay, ay, por el pico de una albarca toda la plaza arrastrando; ay, ay. Cuando el toro lo dejó, ya lo ha dejado sangrando, ay, ay. —Amigos, que yo me muero; amigos, yo estoy muy malo; tres pañuelos tengo dentro y este que meto son cuatro. —Que llamen al confesor, pa que venga a confesarlo. Cuando el confesor llegaba Manuel Sánchez ha expirado. Al rico de Monleón le piden los bues y el carro, ay, ay, pa llevar a Manuel Sánchez, que el torito lo ha matado. ay, ay. A la puerta de la "Velluda" arrecularon el carro, ay, ay. —Aquí tenéis, vuestro hijo como lo habéis demandado. ay, ay.
por el pico de una albarca toda la plaza arrastrando; ay, ay. Cuando el toro lo dejó, ya lo ha dejado sangrando, ay, ay. —Amigos, que yo me muero; amigos, yo estoy muy malo; tres pañuelos tengo dentro y este que meto son cuatro. —Que llamen al confesor, pa que venga a confesarlo. Cuando el confesor llegaba Manuel Sánchez ha expirado. Al rico de Monleón le piden los bues y el carro, ay, ay, pa llevar a Manuel Sánchez, que el torito lo ha matado. ay, ay. A la puerta de la "Velluda" arrecularon el carro, ay, ay. —Aquí tenéis, vuestro hijo como lo habéis demandado. ay, ay.
Cuando el toro lo dejó, ya lo ha dejado sangrando, ay, ay. —Amigos, que yo me muero; amigos, yo estoy muy malo; tres pañuelos tengo dentro y este que meto son cuatro. —Que llamen al confesor, pa que venga a confesarlo. Cuando el confesor llegaba Manuel Sánchez ha expirado. Al rico de Monleón le piden los bues y el carro, ay, ay, pa llevar a Manuel Sánchez, que el torito lo ha matado. ay, ay. A la puerta de la "Velluda" arrecularon el carro, ay, ay. —Aquí tenéis, vuestro hijo como lo habéis demandado. ay, ay.
—Amigos, que yo me muero; amigos, yo estoy muy malo; tres pañuelos tengo dentro y este que meto son cuatro. —Que llamen al confesor, pa que venga a confesarlo. Cuando el confesor llegaba Manuel Sánchez ha expirado. Al rico de Monleón le piden los bues y el carro, ay, ay, pa llevar a Manuel Sánchez, que el torito lo ha matado. ay, ay. A la puerta de la "Velluda" arrecularon el carro, ay, ay. —Aquí tenéis, vuestro hijo como lo habéis demandado. ay, ay.
—Que llamen al confesor, pa que venga a confesarlo. Cuando el confesor llegaba Manuel Sánchez ha expirado. Al rico de Monleón le piden los bues y el carro, ay, ay, pa llevar a Manuel Sánchez, que el torito lo ha matado. ay, ay. A la puerta de la "Velluda" arrecularon el carro, ay, ay. —Aquí tenéis, vuestro hijo como lo habéis demandado. ay, ay.
Al rico de Monleón le piden los bues y el carro, ay, ay, pa llevar a Manuel Sánchez, que el torito lo ha matado. ay, ay. A la puerta de la "Velluda" arrecularon el carro, ay, ay. —Aquí tenéis, vuestro hijo como lo habéis demandado. ay, ay.
pa llevar a Manuel Sánchez, que el torito lo ha matado. ay, ay. A la puerta de la "Velluda" arrecularon el carro, ay, ay. —Aquí tenéis, vuestro hijo como lo habéis demandado. ay, ay.
A la puerta de la "Velluda" arrecularon el carro, ay, ay. —Aquí tenéis, vuestro hijo como lo habéis demandado. ay, ay.
—Aquí tenéis, vuestro hijo como lo habéis demandado. ay, ay.