Spanish poem
Preludio
Las alamedas se van, pero dejan su reflejo.
Las alamedas se van. pero nos dejan el viento.
El viento está amortajado a lo largo bajo el cielo.
Pero ha dejado flotando sobre los ríos, sus ecos.
El mundo de las luciérnagas ha invadido mis recuerdos.
Y un corazón diminuto me va brotando en los dedos.