Spanish poem
Sueños de opio
by Felipe Pinglo Alva (1899–1936)
Sobre regios almohadones recostada, incitante me sonríe bella hurí, cual la diosa de que hablan los cuentos de hadas, deslumbrante se presenta para mí; sus miradas son de fuego y me enloquecen, ella me ama y me ofrece frenesí, en su rostro de querube o de Nereida se adivinan deseos de goces mil.
Droga divina, bálsamo eterno, opio y ensueño dan vida al ser, aspiro el humo que da grandezas y cuando sueño, vuelvo a nacer; me veo dueño de mil riquezas, lindas mujeres forman mi harén y en medio de ellas, yo adormitado libando dichas, bebiendo halagos entre los brazos de una mujer.
Primorosas odaliscas en mi torno obedecen mis caprichos de Rajá y sus mimos y cariños amorosos son tributos de esclavas a su sultán; una y otra me suplican que las ame y les brinde mi caricia más sensual, oh, delicias que nos duraron tan sólo lo que el opio en mi ilusión pudo forjar.