Spanish poem
El Amo y el Perro
—Callen todos los perros de este mundo Donde está mi Palomo: Es fiel, decía el Amo, sin segundo Y me guarda la casa... pero ¿cómo? Con la despensa abierta Le dejé cierto día; En medio de la puerta De guardia se plantó con bizarría. Un formidable gato, En vez de perseguir á los ratones, Se venía guiado del olfato Á visitar chorizos y jamones. Palomo le despide buenamente; El gatazo se encrespa y acalora: Riñen sangrientamente, Y mi Guardajamones le devora.— Esto contaba el Amo á sus amigos, Y después á su casa se los lleva Á que fuesen testigos De tal fidelidad en otra prueba. Tenía al buen Palomo prisionero Entre manidas pollas y perdices: Los sebosos riñones de un carnero Casi casi le untaban las narices. Dentro de este retiro á penitencia El triste fué metido Después de algunos días de abstinencia. Al fin, ya su Señor compadecido Abre con sus amigos el encierro; Sale rabo entre piernas agachado: Al Amo se acercaba el pobre Perro, Lamiéndose el hocico ensangrentado. El Dueño se alborota y enfurece Con tan fatales nuevas. Yo le preguntaría ¿Y qué merece Quien la virtud expone á tales pruebas?