Spanish poem
El Hombre y la Comadreja
Así decía cierta Comadreja Á un Hombre que la había aprisionado: —¿Por qué no me dejáis? ¿Os he yo dado Motivo de disgusto ni de queja? ¿No soy la que desvanes y rincones, Tu casa toda, cual si fuese mía, Cuidadosa registro noche y día, Para que vivas libre de ratones?— —¡Gran fineza por cierto! El Hombre respondió: pues di, ladrona, Si tu glotonería no perdona Ni á ratón vivo, ni á cochino muerto, Ni á cuanto guardan ruines despenseras, ¿Cómo he de creer que tu cuidado apura Por mi bien los ratones? ¡Qué locura! No tendría yo malas tragaderas: Morirás. Y el astuto que pretenda Vender como fineza lo que ha hecho Sin mirar á más fin que á su provecho, Sabra que hay en el mundo quien lo entienda.