Spanish poem
Las dos Ranas
Tenían dos Ranas Sus pastos vecinos; Una en un estanque, Otra en un camino. Cierto día á ésta Aquélla le dijo: —¿Es creíble, amiga, De tu mucho juicio, Que vivas contenta Entre los peligros, Donde te amenazan, Al paso preciso, Los pies y las ruedas, Riesgos infinitos? Deja tal vivienda, Muda de destino: Sigue mi dictamen, Y vente conmigo.— En tono de mofa, Haciendo mil mimos, Respondió á su amiga: —¡Excelente aviso! ¡Á mí novedades! ¡Vaya, qué delirio! Eso si que fuera Darme el diablo ruido. ¡Yo dejar la casa, Que fué domicilio De padres, abuelos Y todos los míos, Sin que haya memoria De haber sucedido La menor desgracia Desde luengos siglos! —Allá te compongas: Mas ten entendido, Que tal vez suceda Lo que no se ha visto.— Llegó una carreta Á este tiempo mismo, Y á la triste Rana Tortilla la hizo. Por hombres de seso Muchos hay tenidos, Que á nuevas razones Cierran los oídos. Recibir consejos Es un desvarío: La rancia costumbre Suele ser su libro.