Spanish poem
Via Crucis
by Fernando de Arteaga y Pereira (1851–1934)
De lugar misterioso, y muy lejano, Llegó una vez al mundo un peregrino, Ofreciendo á los hombres don divino, Con que curar cualquier dolor humano.
Y desde el tierno niño hasta el anciano, Á su paso saliéronle al camino, Cada cual lamentando su destino, Cada cual extendiéndole una mano.
Oyóles compasivo y cariñoso, Y ofrecióles respuesta al otro día, En la cumbre de un monte solitario;
Y amaneció aquel día venturoso, Y hallaron, al final de angosta vía, Al peregrino en cruz, en el Calvario.