Spanish poem
De sus hermosos ojos, dulcemente
by Francisco de Aldana (1537–1578)
De sus hermosos ojos, dulcemente, un tierno llanto Filis despedía que por el rostro amado parecía claro y precioso aljófar transparente.
En brazos de Damón, con baja frente, triste, rendida, muerta, helada y fría, estas palabras breves le decía creciendo a su llorar nueva corriente:
«¡Oh pecho duro, oh alma dura y llena de mil durezas!, ¿dónde vas huyendo?, ¿do vas con ala tan ligera y presta?»
Y él, soltando de llanto amarga vena, della las dulces lágrimas bebiendo, besola, y solo un ¡ay! fue su respuesta.