Spanish poem
Si El Amor Al Pasar Del Río Letheo
by Francisco de Figueroa (1530–1588)
Si el amor al pasar del río Letheo, Serenísimo Carlos, no se olvida; Si allá se perfecciona un buen deseo; Vuelve los ojos de do Dios se anida A España, madre nuestra y sierva tuya, De ti tan regalada y tan querida: Consuela la tristeza grande suya, Enjúgale los ojos, y no esperes Que este llanto del todo la destruya. Mas dile: por lo mucho que me quieres Te ruego, y si no basta, te lo mando, Que mejor mi ausencia consideres: De la divinidad estoy gozando, Rogándole por ti; más te aprovecho Que un siglo aprovechara en ti reinando. Di, ¿qué razón permite, o qué derecho Que de mi bien y de tu bien te pese? ¿Ni que fundes tu daño en mi provecho? Yo fío que mi muerte produjese Más envidia a tus ojos que mancilla, Si los ojos del alma Dios te abriese. Mi madre, la Princesa de Castilla, Carlos, mi dulce abuelo, y su consorte Me adornan los dos lados de la silla: Hace mayor ventaja aquesta Corte A la Corte de allá, que el Norte a Febo En firmeza, o que Febo en luz al Norte: Dichosísimo yo, que tan mancebo, Después de haber gozado humana alteza, En la divina alteza el alma cebo. Veo del Trino y Uno la grandeza, De Cristo y de su Madre el alto asiento, Y de los nueve coros la belleza. De los Santos el gozo y el contento, Y en fin del todo veo mi memoria, Veo mi voluntad, mi entendimiento Lleno de aquel, que es gloria de la gloria.