Spanish poem
Soneto Xxxiii
by Francisco de Figueroa (1530–1588)
Mi esperanza y deseo combatían Una torre gentil, alta y cerrada De muros de diamante; cuya entrada Honestidad y alteza defendían. Los míos mil heridas recibían; Mas la gloría inmortal de la jornada Les hacía parecer bien empleada La sangre, que en empresa tal vertían. Al fin honestidad dio a mi esperanza Debida muerte; y el deseo, aunque vive, Le tiene alteza ya cuasi vencido: Morirá, y yo con él; mas si se escribe En mi sepulcro quien la causa ha sido: ¡Oh cuán glorioso galardon se alcanza!