Versos Spanish Francisco de La Torre Oda

Spanish poem

Oda

by (1534–1594)

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Claras lumbres del cielo y ojos claros del espantoso rostro de la noche, corona clara y clara Casiopea, Andrómeda y Perseo, vos, con quien la divina Virgen, hija del Rector del Olimpo inmenso, pasa los espaciosos ratos de la vela nocturna que le cabe, escuchad vos mis quejas, que mi llanto no es indicio de no rabiosa pena; no vayan tan perdidas como siempre tan bien perdidas lágrimas. ¡Cuántes veces me vistes y me vido llorando Cintia, en mi cuidado el tibio celo con que adoraba su belleza un su pastor dormido! ¡Cuántas veces me halló la clara Aurora espíritu doliente, que anda errando por solitarios y desiertos valles, llorando mi ventura! ¡Cuántas veces mirándome tan triste la piedad de mi dolor la hizo verter amargas y piadosas lágrimas con que adornó las flores! Vos, estrellas, también me vistes solo, fiel compañero del silencio vuestro, andar por la callada noche, lleno de sospechosos males. Vi la Circe cruel que me persigue, de las hojas y flor de mi esperanza, antes de tiempo y sin razón cortadas, hacer encantos duros. Cruda visión, donde la gloria, un tiempo adorada por firme, cayó, y donde peligró la esperanza de una vida de fortuna invidiada. ¡Ay, déjenme los cielos, que la gloria, que por fortuna y por su mano viene, no será deseada eternamente de mi afligido espiritu!