Spanish poem
Las tres musas últimas castellanas 047
Detén tu curso, Henares, tan crecido de aquesta soledad músico amado, en tanto que, contento, mi ganado goza del bien que pierde este afligido;
y en tanto que en el ramo más florido endechas canta el ruiseñor, y el prado tiene de sí al verano enamorado, tomando a mayo su mejor vestido.
No cantes más, pues ves que nunca aflojo la rienda al llanto en míseras porfías, sin menguárseme parte del enojo.
Que mal parece si tus aguas frías son lágrimas las más, que triste arrojo, que canten, cuando lloro, siendo mías.
More by Francisco de Quevedo
- Las tres musas últimas castellanas 042
- Las tres musas últimas castellanas 044
- Las tres musas últimas castellanas 045
- Las tres musas últimas castellanas 046
- Las tres musas últimas castellanas 048
- Las tres musas últimas castellanas 049
- Las tres musas últimas castellanas 050
- Las tres musas últimas castellanas 051