Spanish poem
Las tres musas últimas castellanas 095
Vinagre y hiel para sus labios pide, y perdón para el pueblo que le hiere: que como sólo por que viva, muere, con su inmensa piedad sus culpas mide.
Señor que al que le deja no despide, que al siervo vil que le aborrece quiere, que porque su traidor no desespere, a llamarle su amigo se comide,
ya no deja ignorancia al pueblo hebreo de que es Hijo de Dios, si, agonizando, hace de amor, por su dureza, empleo.
Quien por sus enemigos, expirando, pide perdón, mejor en tal deseo mostró ser Dios, que el sol y el mar bramando.
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