Spanish poem
Parnaso español 172
Envidia, Antandra, fue del sol y el día, en que también pecaron las estrellas, el quitaros los ojos, porque en ellas el fuego blasonase monarquía.
A poder vos mirar, la fuente fría encendiera cristales en centellas; viera ceniza sus espumas bellas, tronara fulminando su armonía.
Hoy ciega juntamente y desdeñosa, sin ver la herida ni atender al ruego, vista cegáis al que miraros osa.
La nieve esquiva oficio hace de fuego; y en el clavel fragante y pura rosa vemos ciego al desdén, y al Amor ciego.