Spanish poem
Parnaso español 189
Esa benigna llama y elegante, que inspira amor, hermosa y elocuente, la entiende l'alma, el corazón la siente, aquélla docta y éste vigilante.
Los misterios del ceño y del semblante y la voz del silencio que, prudente, pronuncia majestad honestamente, bien los descifra mi respeto amante.
Si supe conoceros y estimaros, y al cielo merecí dicha de veros, no os ofenda, señora, ya el miraros.
Yo ni os puedo olvidar ni mereceros; pero si he de ofenderos con amaros, no os pretendo obligar con no ofenderos.