Spanish poem
Pascual Fernández Baeza
by Francisco Martínez de la Rosa
Tú, que mordaz la sátira manejas, y sin piedad repartes cada palo que mutilado cuando menos dejas; Recibe de mi parte este regalo, donde se dice lo que tienes bueno con la misma franqueza que lo malo. Es hablando afluente, no es ameno, á no ser que libando en un convite versos ensarte de entusiasmo lleno. Tiene, por mas que enaltecido grite, la voz oscura, las razones claras; más tanto las comenta y las repite, Que podría razón vender por varas. Aun los que están á verlo acostumbrados algunas veces, y no son muy raras, Que se levante han dicho equivocados, porque estando de pié cuando perora, forma nivel con los que están sentados. La toga que es talar y lo decora, haciéndolo un poquito mas crecido, es el ropaje con que viste ahora. Satisfecho de si, con aire erguido, llenando los confines del espacio se puso Fabraquer igual vestido Al ir en comisión hacia el Palacio; y junto con Baeza los primeros marchaban en las filas muy despacio. Mas al llegar dijeron los porteros: «deténgase en la puerta esa pareja, que no pueden entrar los trompeteros.» Con la sorpresa que inferir se deja ambos oyeron el mandato extraño, y aunque la marcha de los dos no ceja, Al informarse del gracioso engaño los otros que formaban comitiva risa tuvieron para más de un año. Aquí lo dejo, antes que perciba quién puedo ser, porque si á mal lo toma, de seguro con sátira ó diatriba ha de hacerme pagar cara la broma.