Spanish poem
Huye Sin Percibirse Lento El Día
Huye sin percibirse, lento, el día, y la hora secreta y recatada con silencio se acerca, y, despreciada, lleva tras sí la edad lozana mía. La vida nueva, que en niñez ardía, la juventud robusta y engañada, en el postrer invierno sepultada, yace entre negra sombra y nieve fría. No sentí resbalar, mudos, los años; hoy los lloro pasados, y los veo riendo de mis lágrimas y daños. Mi penitencia deba a mi deseo, pues me deben la vida mis engaños, y espero el mal que paso, y no le creo.
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