Spanish poem
A un amigo
by Francisco Sosa Escalante (1848–1925)
En sueño eterno, por su bien, dormido Se encuentra el niño que formó tu encanto; La muerte le ha cubierto con su manto, Ya no su voz deleitará tu oído.
Así lo quiso Dios! cese el gemido Del alma triste, y el acerbo llanto; Ya el niño es ángel que al Eterno y Santo Por tí hoy implora y por tu hogar querido.
Del mundo miserable en los abrojos, El hombre arrastra la fatal cadena De dudas, de tormentos y de enojos.
¡Dichoso aquel que párte a la serena Region do nunca nublará sus ojos El llanto inextinguible de la pena!