Spanish poem
Margarita
by Francisco Sosa Escalante (1848–1925)
Dices bien, Margarita encantadora, En tu régia mansión la paz serena De dicha celestial el alma llena, Nadie suspira, se lamenta ó llora.
Tesoro de bondad, la mediadora Quisieras ser en la ciudad del Sena, En el fatal instante en que resuena De religión la lucha asoladora.
¡Mas ay! en vano tu divino acento Calmar pretende á la iracunda y ciega Turba, que ruge cual leon hambriento;
En vano, en vano tu piedad le ruega, Que esa campana en su clamor violento Grita que el pueblo á asesinar se entrega.