Spanish poem
Y Su Voz Se Esparció, Como Un Aroma
by Francisco Villaespesa (1877–1936)
Y su voz se esparció, como un aroma de eternidad: —Cuando mañana, muerta, córtame de raíz la cabellera..., ¡no quiero que la tierra se la coma! Y como último don de mis cuidados para que cuide de tu pobre vida, colócala en la mano bendecida la Virgen de los Desamparados ¡Yo no quiero morir, Señor, no quiero! ¿Qué va a ser de mi amor si yo me muero? Clamó de pronto, pálida y sombría, y se abrazó a mi cuello sollozando... ¡Y en su trémulo acento se sentía que hasta la voz estaba agonizando!