Spanish poem
Soneto Xiv
Como la tierna madre, que el doliente hijo le está con lágrimas pidiendo alguna cosa, de la cual comiendo, sabe que ha de doblarse el mal que siente. Y aquel piadoso amor no le consiente que considere el daño que, haciendo lo que le pide hace, va corriendo y aplaca el llanto y dobla el accidente, así a mi enfermo y loco pensamiento, que en su daño os me pide, yo querría quitarle este mortal mantenimiento. Mas pídemele y llora cada día tanto que cuanto quiere le consiento, olvidando su muerte, y aun la mía.