Spanish poem
Libro III
by Graciliano Afonso (1775–1861)
« Cuando á los Dioses humillar les plugo « El Asia y la nacion del rey Priámo, « Digna ¡ay! de mejor suerte, y la soberbia « Troya despareció ; solo quedando « De ruinas humeantes los despojos, « De los Dioses seguir justos mandatos « Preciso fué, buscar lejano asilo « Y desiertos paises, y nos damos « Gran prisa á construir capaz escuadra « Al pie del monte Ida en el Antandro, « Reuniendo los fieles compañeros; « Mas sin saber aún donde el acaso « Nos conduzca, ni á donde permitido « Nos fuera establecer reino Troyano. « Yá se anuncia la blanda primavera, « Cuando Anquises, mi padre, con cuidado
« Én que Troya se hallaba, desconfía « Del éxito feliz, á su hijo enviando « A la Córte de Tracia, á donde fuera « Con el celo de amigos educado. « Cuando Ilion sucumbiera y su fortuna, « Las espaldas volvieron á otro bando; « Al véncedor el pérfido siguiendo « De la hospitalidad huella el sagrado; « Dá muerte á Polidoro y se apodera « De su riqueza. ¡Execrable insano, « Ó deseo del oro! ¡á cuanto exceso « Arrastras al mortal nunca saciado! « Del espanto repuesto, dí á mi padre « Y amigos parte del horrendo caso; « Que los Dioses me muestren y les pido « Que consejos me dén: pero acordaron « Por asenso comun darse á la vela, « La tierra criminal abandonando « Que lá hospitalidad no respetára. « A Polídoro hicimos funerarios « Honores que su sombra no disfruta, « Y un túmulo y altàres levantamos « A sus manes, ciñendo nuestras frentes « Con el negro ciprés que rodeamos « Con las azules vendas; lás Troyanas « Lloran en torno, que en lo antiguo usaron, « Tendida la melena, sendas copas « De leche y sangre encima derramando, « Del lugar del reposo dó se encierran « De Polidoro el alma y polvo vano; « Y con voz clamorosa le decimos « Aquel últimmo adios al desgraciado.