Versos Spanish Gregorio Gutiérrez González Super Flumina Babylonis

Spanish poem

Super Flumina Babylonis

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Junto al río que baña Babilonia Nos sentamos cautivos en un día, Y nuestro llanto sin cesar corría Lamentando la ausencia de Sion. Cada cual en los sauces de la orilla Triste colgaba el músico instrumento, Cuyas cuerdas heridas por el viento Recordaban los cantos del Señor. Los mismos que cautivos nos llevaron Y a la fuerza cautivos nos tenían, Sin mirar nuestro llanto nos pedían De nuestra patria amada una canción. Pero ¿cómo cantar aprisionados Los cantos del Señor en tierra ajena?... ¿Cómo elevar, con tan amarga pena Los himnos de otro tiempo a nuestro Dios? ¡Jerusalén, Jemsalén querida! Que se seque mi mano en el momento Que pretenda pulsar nn instrumento Entre un pueblo enemigo de tu ley! ¡Que apague para mi su luz el día, Que se pegue la lengua a mi garganta, Si en tierra extraña tos canciones canta Olvidado de ti, Jemsalén! Acuérdate, Señor, del día horrible Postrero de Sion; oye ese acento: «¡Arrasadla, arrasadla hasta el cimiento!» Gritan los hijos bárbaros de Edom. ¡Hija infeliz, ciudad de Babilonia! Tal ruina te espera y tal estrago. ¡Dichoso aquél que pueda darte el pago De lo que haces con nosotros hoy! ¡Oh! ¡bienaventurado aquél que pueda Mirar tu destrucción, ciudad maldita, Y en tus escombros con tu sangre escrita La historia de tus crímenes leer! ¡Aquél que vea los llorosos niños Del regazo materno arrebatados Y en las piedras dispersas estrellados De la que un tiempo tu muralla fue!