Spanish poem
Faetón
by Hernando de Acuña (1518–1580)
Con tal instancia siempre demandaba el gobierno del sol por solo un día, que, aunque no convenirle conocía, Febo al hijo Faetón se lo otorgaba.
Ya el carro y los caballos le entregaba con que la luz al mundo repartía, poniéndole delante el mal que habría si en el camino o en el gobierno erraba.
Mas él, de la oriental casa salido, fue el orbe y hemisferio traspasando con furia y con desorden tan extraña,
que el carro, los caballos y él, perdido, sobre el lombardo Po cayó, abrasando riberas, aguas, montes y campaña.