Spanish poem
¿Quién Del Corazón Responde?
by Ignacio Manuel Altamirano Basilio
¿Quién del corazón responde? Hoy juntos, mujer querida, En la aurora de la vida Nuestros destinos están; Pero mañana... ¿quién sabe Do nos lleven las congojas, Como de un árbol dos hojas Que arrebata el buracán? Se evapora en este mundo La esencia de los amores, Como el frescor de las flores En el calor estival. Y con el paso del tiempo Se ahuyenta la fe del alma, Cual se ahuyenta de una palma El verdor primaveral. Tú me has jurado mil veces Un amor tierno y constante; Yo también te juré amante Pura, santa, eterna fe. Pero quizá, irresistible, Del hado la fuerza impía, A olvidar rae obligue un día Lo que a tus plantas juré. Tal vez, mujer, anhelando A la de otro unir tu suerte, Mi pecho hieras de muerte Con tu altanero desdén. No hay que fiar en las ondas, No hay que liar en los vientos, Del alma en los juramentos, De la vida en el vaivén. Hay un destino implacable Que a nuestra vida preside, Y que del hombre decide La dicha y el porvenir. Contra esa mano de hierro Nuestro corazón se estrella, Y en vano lucha, porque ella Lo subyuga hasta morir. Si a tal influencia, perjuros Nuestras promesas rompemos, Al destino obedecemos; Culpas de él las nuestras son. Amémonos hoy; mañana... En nuestro poder no cabe Cumplir un voto... ¡quién sabe! ¡No se manda al corazón!