Spanish poem
Hay una alondra
by Ignacio María de Acosta (1814–1871)
Hay una Alondra en nuestro hermoso valle que tierno atisba un cazador atento: Ave divina cuyo dulce acento al coro manda volador que calle.
Y calla, y se suspende el escuchalle... que de la Alondra al divinal concento plega sus alas de placer el viento, y no hay ave ni flor que no avasalle.
Triunfante su expresión desde su nido el valle todo con su voz encanta, y está el amor ante sus pies rendido.
Nada turba el trinar de su garganta, y si suena en el bosque algún gemido es de la voz del cazador que canta.