Spanish poem
La Guitarra
La abuelita guardaba, con olor de vainilla Su guitarra en estuche forrado en verde pana. ¡Hace ya tantos años!... Era en la edad lejana De contradanzas lentas, mantón y redecilla. La abuelita tocaba, siempre alegre y sencilla; Y con cuánto donaire, su cabecita cana Iba el compás llevando, al tocar la pavana Que bailaba en sus tiempos de noviazgo en Sevilla. Y tocaba y cantaba la abuelita. Su canto, De lo que ha muerto y vive tenía el dulce encanto, Y siempre el estribillo decía: «¿No te acuerdas?» Y una tarde —la última— «¿No te acuerdas?» cantaba, Bajó los ojos tristes, mas la vi que lloraba; Y sus cabellos blancos cayeron en las cuerdas.