Spanish poem
La oración
by James Montgomery (1720–1760)
La oración es voz del alma, Ya palabras lleve ó nó, De una llama que arde oculta Generosa vibración.
Un suspiro que se exhala, Una lágrima de amor, La mirada que elevamos Cuando vemos solo á Dios.
De la fe vital aliento, Familiar inspiración; Lo primero, lo más dulce Que el infante balbució.
Salvaguardia del que deja Este valle de dolor;
Llave de oro que le abre Serenísima región.
El clamor regocijado Del que al vicio dijo adiós; El incienso que en sus alas Lleva el ángel al Señor.
En palabras, mente y obras Los que ruegan úno son, y en su gremio los iguala El divino Redentor.
Y no es sólo de la tierra La virtud de la oración; Quien nos ama desde el cielo Intercede allá por nós.
¡Oh Verdad, Camino y Yida, Ejemplar de perfección! ¡Buen Jesús! á orar enseña Al contrito pecador.
Cual rodando van los ríos Hacia el mar, así veloz Huye el tiempo, y yace el hombre En letárgico sopor;
Yace el hombre, hasta que suene La final trompeta, y ¡oh! ¡Cuál será el crujir del orbe! ¡Cuál la horrenda convulsión!
¡Guarda, guárdame, Dios mío, Mientras pasa tu furor, y á mis súplicas concede La esperanza del perdón!