Spanish poem
Del natural
by José Alonso y Trelles (1857–1924)
Quemaba el sol; ardía el espartiyo En la inmensa yanura como yesca, Y él, tendido a lo largo en el apero, Sestiaba en la glorieta.
Tenía de un láo una boteya e caña Recostada a las botas con espuelas, Y el de apala arroyáo a la cintura Como pa que el facón no se le viera.
Adentro, con los ojos soñolientos, Descansando la frente entre las rejas, El pulpero -un nación entuvía mozo,- Miraba al gáucho y se sonréia a medias.
Redepente una gringa petizona, Relinchando al hablar, como una yegua, En la idioma d'entrambos al pulpero No se qué chisme le sopló a la oreja,
Dejuro una diablura, porque el gringo, Sacudiendo de pronto la soñera, Sacó de una tinaja un jarro de agua Y al que dormía lo roció con eya.
Enderezóse el gáucho despacito Como quien, satisfecho, se dispierta; Calzó las botas, ensiyó el matungo, E indiferente se acercó a la reja.
Tras eya, el matrimonio, aparentando La mesma indiferencia, Comentaba el calor de aquel verano Y los perjuicios que iba a tráer la seca...
Terció el gáucho en la charla, asegurando Que iba a yover aqueya noche mesma, Y pidiendo una copa p'al estribo - Como quien de un olvido se da cuenta-
Le preguntó al nación si no había visto Cruzar un mancarrón de tales señas... "Cuya marca"... Y sacó pa dibujarla El filoso facón... La gringa autera
Con grandes ojos de ternera guacha, Pegada a su hombre, se acercó a la reja... La vido el gáucho; y como tigre de ágil La calzó de las greñas.
Partió de un tajo la nariz del gringo, -Que se jué contra un banco de cabeza- Y a la mujer, por el espanto muda, Le escupió por la geta.
Diciéndole entre grandes carcajadas: "Tomá, pa que apriendás... hija de yegua, Que los hijos del páis no semos postes Pa que nos méen mamporras de otras tierras".
Y enderezó p'al monte al trotecito, El gacho echáo pa'trás, la frente enhiesta, A esa hora en que los pastos se reaniman... Y las torcazas los cardales dejan.