Spanish poem
Ocaso
Mi alma se deleita contemplando el cielo a trechos azul o nublado, al arrullo de un valse delicioso. Imita la quietud del ave que se apresta a descansar durante la noche que avecina. Bendice el avance de la sombra, como el de una virgen tímida a la cita, al recogerse el día y su cohorte de importunos rumores. Crecen silenciosamente sus negros velos, tornándose cada vez más densos, hasta dar por el tinte uniforme y el suave desliz la ilusión de un mar de aguas sedantes y maléficas. Envuelto en la obscuridad providente, imagino el solaz de yacer olvidado en el son de un abismo incalculable, emulando la fortuna de aquellos personajes que el desvariado ingenio asiático describe, felizmente cautivos por la fascinación de alguna divinidad marina en el laberinto de fantásticas grutas. Expiran los sones del valse delicioso cuando el sol difunde sus postreras luces sobre el remanso de la tarde. A favor del ambiente ya callado y oscuro disfrutan mis sentidos de su merecida tregua de lebreles alertos. Y a detener sobre mi frente el perezoso giro de su velo, surge del seno de la sombra el vampiro de la melancolía.
More by José Antonio Ramos Sucre
- Mito
- Nos Proponíamos Visitar A Un Reyezuelo Timorato. Pendía Del Asentimiento De La Gran Bretaña
- Nos Recogíamos En Un Cauce Labrado Por Las Aguas De La Lluvia
- Nosotros Constituíamos Una Amenaza Efectiva
- Ofir
- Omega
- Pábulo Hasta Entonces De La Brutalidad, Ignorante De La Misericordia Y Del Afecto
- Para Entrar En El Reino De La Muerte Avancé Por El Pórtico De Bronce