Spanish poem
La Muralla
Con bravío ceño está la muralla, frente al bosque bruno de encinas ¡parada! Cual erguida sombra, cual fiero fantasma, al venir las brumas, aterra el alma; y con armadura de peña canteada, domina los siglos guerreros en bronca batalla. Del espanto reina nefasta, con lívidos huesos circunda su cimera blanca. Mas, en torvas horas, treme la muralla; los rudos sillares se inclinan, los cóndores graznan; y los temporales con sus largos trenes avanzan; y, con alaridos, las furias le dan la batalla; se eleva del monte purpurina llama; y encendidos troncos gigantes baten la muralla; redoblan tambores los mustios seres de montaña, que al hombre abominan con iras calladas; y obscurece el Sol de los muertos la peña dorada: ¡mas, bravía al viejo, al infante guarda la muralla!