Versos Spanish José María Heredia y Heredia El Consuelo

Spanish poem

El Consuelo

by

Listen in the reader

¿Cómo, idolatrada mía, Cuando la noche agradable A tus brazos me conduce, Gimes triste y anhelante? Están ajadas y mustias Las rosas de tu semblante, Y en desorden tempestuoso Trémulo tu seno late. En vano con tu sonrisa Pretendes ¡ay! halagarme; Triste y amarga sonrisa, Que no puede fascinarme. ¡Yo estar gozoso y tranquilo, Cuando padece mi amante! ¡Oh! fuera, si lo estuviese El más vil de los mortales. No, mujer idolatrada; Conmigo tus penas parte, Y llorarás en mi seno, Y el llanto sabrá aliviarte. De esta luna silenciosa A la luz grata y suave, Al susurro de las hojas, Que leve céfiro bate, De tierna melancolía Siento el corazón llenarse Y oír la voz me parece De mi malogrado padre. Ha un año que al frío sepulcro Me llevaban los pesares, Y mi juventud robusta Cual flor sentí marchitarse. Fatigábame la vida; Y al ver la huesa delante, Quise abreviar mis dolores, Y en ella precipitarme. ¡Ay! si hubiera ejecutado Mis proyectos criminales, Ni gozara de tu vista, Ni de tu amor inefable. ¡Ángel de paz! Dios piadoso Te destinó a consolarme... ¿Cómo el hacer mi ventura Á la tuya no es bastante? Deja, adorada, que el tiempo La región impenetrable Del porvenir nos descubra, Y no angustiosa te afanes. ¿De la tórtola no escuchas El arrullo lamentable, Que en noche tan clara y pura Dulce resuena en los aires? Él manda amor: ven, querida, Y entre mis brazos amantes Olvida en tierno delirio Los cuidados y pesares.